University of Cambridge: una escuela para la vida
Con la misma curiosidad de siempre, me preguntaba un día mientras hacía por veinteava vez el mismo experimento (probando variaciones en la técnica) esperanzado que ahora sí me resultara y así poder terminar mi tesis de pregrado y salir a enfrentar, y ojalá ganarle, al mundo real del trabajo.
En eso, un amigo en el mesón del frente me dice: “Cristián, estaba buscando programas de Doctorado en el extranjero y me crucé con esta Maestría tipo MBA, pero para biotecnólogos, que dan en la Universidad de Cambridge, creo que está hecho para ti “.
Mi reacción inmediata, fue…. buf, ni en un millón de años voy a quedar en ese programa, pero de que se ve interesante… se ve realmente bueno. Sin más, a la semana estaba llenando formularios, escribiendo emails a Cambridge y postulando a cuanta beca se me cruzara por delante. No tenía un Plan B, o quedaba en ese programa o me las arreglaba por ahí, probablemente haciendo un doctorado en ciencias, cosa que no era algo que me tuviera muy entusiasmado.
Pasaron meses, cartas iban y venían, pruebas de inglés, ensayos, entrevistas y no me decían si había quedado o no. Mientras tanto, había recién iniciado una relación (pololeo se dice en Chile) con quien es hoy mi señora y la vida corría al límite de velocidad permitido. En otras palabras, estaba sacando adelante un gran proyecto en ese momento, estaba luchando contra mis experimentos para poder terminar la tesis de pregrado, estaba muy contento con el pololeo y además estaba postulando a este curso al otro lado del mundo, donde sinceramente no veía que hubiera cabida para un Chileno joven sin mucha experiencia y sin recursos como para pagarse esos estudios.
Los meses pasaron, y las únicas noticias que recibía eran las cartas de las distintas agencias de financiamiento y becas internacionales, diciendo que lo lamentaban pero que no me podían becar. Luego. una noche de invierno, llego a casa y mi madre me estaba esperando en la puerta. Con ansiedad y los ojos bien abiertos me dice: “te llegó carta de Cambridge!”. Abro el sobre gris, y una carta de dos planas en papel grueso dice en un inglés diplomático y casi poético, que había sido aceptado en el Master in Bioscience Enterprise y que mi aceptación estaba condicionada a que tuviera el financiamiento requerido.
Wow! no lo podía creer. Había quedado en un programa soñado y aún cuando estaba contentísimo, no podía dejar de pensar… ¿Qué pasaría si no me conseguía el dinero?. Le cuento a mi polola y me dice: “felicitaciones!, nunca dudé ni un segundo, sabía que quedarías, lo que me aflige es qué pasará con nosotros!”
Al día siguiente, hablo con mis padres para ver la posibilidad de que me financien los estudios a lo que me responden con lamento, que no tienen los medios para hacerlo. Entonces, pasan 2 meses y las cartas de respuesta a mis postulaciones a becas seguían llegando deseándome buena suerte para la próxima; y de repente me llaman por teléfono. Me acuerdo perfecto, estaba en la calle de noche, camino a casa y me dice una voz de una mujer argentina: “ llevo todo el día tratando de dar contigo!. Mañana tenés una entrevista conmigo, has sido pre-selccionado para una beca del Centenario de las Empresas Shell. Por favor vení a hablar conmigo y con un panel de evaluadores que tu perfil está en competencia para esa beca”. Así de simple. Realmente sentí que de ahí en adelante los planetas se alinearon.
En breve, esos meses previos al Master fueron un locura. Conseguí la beca, me casé, vendí todas mis pertenencias, hice un par de fiestas de despedida, traté de terminar de escribir mi tesis de pregrado, congelé mi participación en la empresa que había creado, me subí al avión y entré sin querer en una etapa maravillosa: dolorosa, enriquecedora, llena de amor, humildad y sacrificio que fue la salida a estudiar y vivir en Inglaterra. El plan era irse por un año y terminé viviendo 6 años en la ciudad de Cambridge.
El Master en sí fue bueno, pero mejor aún fueron las experiencias de vida, la gente que conocí los mundos a los que tuve acceso. Pude abrir mi mente a las dimensiones e interconexiones que existen entre los intelectuales, los investigadores, los empresarios, los emprendedores, los amigos, las culturas milenarias y los espíritus libres y jóvenes. La gran lección la recibí fuera de las aulas, la recibí de la gente que conocí, de los libros que leí y de las experiencias de vida que tuve.
Con mi señora pasamos por un período de estrechés financiera serio, yo viví lo duro de la cesantía (leer más), pero luego todo cambió y aprendimos a salir adelante. Gracias a lo que aprendimos y experimentamos, con esfuerzo pudimos emplearnos en buenos lugares, viajar por el mundo, abrirnos un camino (que todavía está en construcción) y crear una plataforma de lanzamiento de nuevos proyectos que iré compartiendo en este blog a futuro.
Los arcos dorados de Cambridge
Nota aparte se merece el punto más simbólico de la estadía en Cambridge. Recién titulado del Master, mis padres se habían vuelto a Chile hacía no más que un día y por falta de dinero y también por curiosidad decidimos probar como era trabajar en McDonalds. Justo teníamos un local de McDonalds al frente del College donde vivíamos así que probamos suerte, postulamos, nos aceptaron e hicimos carrera en el local de los arcos dorados. Yo trabajé de cocinero y mi señora de cajera (ella solo los fines de semana). A decir verdad aprendimos bastante, conocimos realidades muy diferentes a las de los estudiantes de Cambridge, pero también le sacamos el mayor provecho posible a la experiencia. Al final de nuestro paso por McDonalds, ayudamos no sólo con nuestras tareas, si no que también a reducir los costos y optimizar el sistema de turnos (nos ganamos la confianza del gerente del local y lo aconsejamos varias veces). También me gané el premio al mejor empleado del año, de ese local y me ofrecieron un beca para hacer carrera en la escuela de ejecutivos de la corporación McDonalds. En ese momento, me di cuenta que la aventura en la empresa de Ray Krock tenía que terminar pues lo mio era probar suerte en Bio-Negocios. Quién sabe, si hubiera seguido ahí, quizás donde estaríamos ahora?. Esas son las decisiones que no se pueden comparar. Me imagino que a más de uno le ha pasado algo similar. Verse envuelto en el cruce de dos caminos. En mi caso, Biotecnología o hamburguesas, una comparación poco convencional, cierto?


Hola Cristian, soy Maria gracias por responder mi mensaje ya te mande un mail, no se si te llego. Te mando un saludo!!!
Como siempre súper interesante sus artículos! sabe de otros doctorados o maestrías que imparta Cambridge que sea de la línea de la biotecnología? para mí sería un sueño hacer lo que usted hizo, irme a hacer un post grado a Inglaterra
Hola Ignacio. Gracias a ti por dejar un comentario. Creo que puedes probar este enlace que te lleva a lo que se hace en la U. de Cambridge sobre Biotecnología e Ingeniería.
http://www.ceb.cam.ac.uk/ Busca donde dice “Studentships available now”
También aquí en Ciencias Biológicas
http://www.admin.cam.ac.uk/offices/gradstud/prospec/studying/qualifdir/courses/#b
Buena Suerte!
CHC – Latingene
muchas gracias! trataré de siempre seguir su blog, es bastante motivante
Hola!! me acabo de meter a tu blog y he leido casi toda tu historia sobre tu estancia en Inglaterra, vaya que emocionante todo lo que describes. Casualmente yo tambien quisiera incursar en el mundo de Bioscience Enterprices, no se si con tu experiencia me pudieras apoyar un poco para asesorarme en como moverme y que mas pudiera necesitar aparte de lo que viene en la pagina. Porfavor me serias de mucha ayuda. Gracias y muchas Felicidades
Hola María,
Gracias por el comentario. Claro que te puedo dar una mano. Lo mejor sería que habláramos por teléfono. Coordinemos por email (c.hernandez [at] latingene.com) una fecha y hora para hablar. Saludos Cordiales, Cristián.
que emoción leer este post, realmente lo fue, encuentro increíble y maravilloso lo que te ha pasado, realmente se me hizo un nudo en la garganta cada ves que avanzaba leyendo una linea de este post, cuando te recibió tu vieja en la puerta de su casa, cuando te dijeron que no podían pagarte… realmente maravilloso
Gracias Emilio,
A decir verdad ahora que lo volví a leer también me emocioné. Gracias por dejar un comentario y por dirigir mi atención a esta historia, que con el paso del tiempo la vamos dejando atrás. Me gustó recordar lo vivido y me sirvió para volver a conectarme con el Cristián de esa época.
Un saludo, CHC